Opinión.
La
transformación es un relato que rompe con los estándares del siglo xx. Kafka
mezcla la realidad con la que vivimos y el mundo de los sueños. En la
transformación, todo parece una horrible pesadilla minuciosamente contada. De
pronto, Gregor Samsa, impuesto por algún poder superior, se convierte en un
monstruo, y a partir de ahí, el lector, está pendiente de todo lo que Gregor
piensa y lleva a cabo sin querer perderse el más mínimo detalle. Todo está
contado a la perfección, sin mencionar que “La transformación” es una fuente de vocabulario muy amplia. Tanto que se
llega a disfrutar y aprender con algunas palabras. Algunas de ellas,
provenientes del campo de la arquitectura, eran desconocidas para mí, lo cual
me ha resultado muy útil.
Nunca
había leído un libro prestando tanta atención a la arquitectura donde se
desarrolla la trama, sino que me dejaba llevar por la imaginación y planteaba
mis propias escenas, esto es algo que siempre me había parecido interesante con
respecto a la literatura, incluso a la música, sin embargo, con la lectura del
relato, y el ejercicio, me he dado cuenta de que es posible acercarse mucho a
lo que puede pasar por la mente de un escritor. Sobre todo si es de la talla de
Franz Kafka.
El analista como escritor.
Me
imagino a Kafka como una persona nacida en el seno de una familia judía y
acomodada, dentro de una sociedad antisemita, ciudadano de un imperio que se
fragmentaría tras la Primera Guerra Mundial, dando lugar a la también
desaparecida Checoslovaquia. Su sensación de tristeza y de exclusión debía ser
inmensa, sobre todo teniendo en cuenta su nivel emocional e intelectual. Además
de eso se sumaba el conflicto paterno-filial. El propio Kafka reconoció que uno
de los motivos que le llevaba a escribir era la terrible relación con su padre.
“Querido padre: No
hace mucho me preguntaste por qué digo que te tengo miedo. Como de costumbre, no supe qué contestarte; en
parte, precisamente, por el miedo que te tengo.”
Si
esto fuera poco, era una persona propicia a ponerse enferma y nunca llegó a dar
el paso de casarse con Felice, lo cual pudo sumirle en una tremenda soledad.
Todo esto haría a cualquiera ahondar en sus propios sentimientos y utilizar la
escritura o cualquier cosa como forma de desahogo y evasión de la realidad del
día a día.
Me
pregunto qué habría pasado si Max Brod hubiese podido publicar sus escritos
antes de que Kakfa enfermara…
El analista como sujeto en
transformación.
Ya desde la mitología mas
antigua el hombre se transformaba en otros animales para conseguir nuevas
cualidades. Pero nuestro personaje, no tiene el afán de volar como un halcón o
correr como un caballo. Su transformación le convierte en un monstruo al que todo
el mundo repudia. Se trata de un nuevo cuerpo en el que Gregor empieza a ver
las cosas con mas nitidez. Se da cuenta de que la familia le engaña con el tema
de sus ingresos, la gente de su trabajo es estúpida, nadie se pone en su lugar
ni quiere ayudarle o intentar hacerle sentir bien. Cuando se transforma no hace
mal a nadie, de hecho intenta relacionarse pero le es imposible. Su padre le
agrede en varias ocasiones.. Gregor ha renunciado
al
amor, al arte y a todo aquello que le apasiona para dedicarse a su familia, y
ellos le condenan a la marginación.
Al
principio siente mucho miedo e incertidumbre pero poco a poco comienza a
sentirse cómodo en su nuevo cuerpo. Es entonces cuando Gregor, y lector, se dan
cuenta de que la transformación quien la sufre de verdad es la familia, que no
puede depender del protagonista.
Versiones literarias:
Ediciones Orbis- Editorial Origen. 1982
El
libro está traducido por Julio Izquierdo
Es
de una colección y la portada es simplemente el título y autor de la obra. En
el libro podemos encontrar además de ” La metamorfosis", “ Un artista del
hambre” , y “La condena”.
La tipografía (Times New Roman) y la calidad de
las páginas es impecable. Carece de ilustraciones y complejidad en su
maquetación. El tamaño de la página es perfecto, ya que al no ser demasiado
grande crea un dinamismo perfecto en la lectura además de la narración. No hay
prólogos y no se habla del autor, lo cual , me parece un error, ya que el libro
en su totalidad habla del propio Kafka y de su entorno. Un breve contexto antes
del libro nos podría dar muchas pistas de la trama y de algunos giros
insospechados en ella.
Ediciones
Cátedra (Grupo Anaya S.A.) , 2013
Diseño
y cubierta: M. A. Pacheco y J. Serrano
Colección
dirigida por José Mas y Mª. Teresa Mateu.
Esta
versión de “Die Verwendlung” es mucho más completa, tiene una serie de
comentarios al principio que nos explican el contexto del autor del libro. La
maquetación es mucho mejor que la anterior y contiene un glosario de términos
en cada página que hacen la lectura más llevadera. La traducción es más
acertada por lo general, aunque el levantamiento de la vivienda de la familia
Samsa ha sido posible gracias a una combinación de ambas, pues algunos términos
de esta última no correctos en mi opinión. La versión no tiene ilustraciones y
la fuente es Calibri.
Una vez leídas estas obras, nos disponemos a hacer un levantamiento de la escenografía del piso de Gregor Samsa que nos hace interpretar Kafka.
Unos primeros bocetos:
Habitación de Gregor. Gregor se despierta transformado
en un monstruoso bicho.
Salón-comedor.
Gregor sale por primera vez después de la transformación.
Habitación de Gregor. Grete mirando a Gregor asomándose a la
ventana.
Salón-comedor.
Grete tocando el violín.
A continuación se hace la escenografía de la habitación de Gregor. Levantamiento:


















